(11 2021) Los mayas tenían dos formas de alma, el sak nik nahal, (blanca conciencia de la florescencia) y el alma huay, un espíritu que resguardaba y acompañaba al hombre. El huay casi siempre se forma de un animal, como el mono, el venado etc. Era el otro yo de las personas, el destino de las personas y su alma huay estaban tan ligados, que todo aquello que ocurría en la vida diaria del hombre o de su huay como las enfermedades, las heridas o muerte, tenía repercusiones inmediatas en los dos.
El día de nacimiento del hombre, determinaba el huay que le acompañaría a lo largo de su vida. En el progreso de esa vida las personas descubrían su animal huay, aquel que tenían características con sus propias peculiaridades personales.
El huay-alma era un prodigio que comprendía a los animales, plantas y dioses.
La creencia en el huay-alma expresa la idea de soñar, también de “transformación”. Muchos chamanes eran conocidos por su capacidad de convertirse en animales, por medio de cultos y consumo de alucinógenos. Los nobles tenían el poder de convertirse en animales o seres sobrenaturales, se adornaban con máscaras de los dioses o animales que encarnaban.
Resumen del texto: LOS DIOSES MAYAS
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