El Dziú: El salvador del Mayab

(10 2023) Leyenda maya. Se cuenta, que el Señor de la Lluvia, Chaac tuvo ganar de vagar y quiso caminar los campos del Mayab. El Señor de la Lluvia, Chaac salió alegre, seguro que encontraría los cultivos fuertes y cuantiosos, pero apenas llegó a verlos, se encontró con plantas débiles, tierra árida y gastada. Se dio cuenta que las cosechas serían muy escasas.

Chaac se preocupó y encontró una solución: quemar todos los cultivos, así la tierra recuperaría sus elementos y las nuevas siembras saldrían bien. Después Chaac le pidió a uno de sus ayudantes que llamara a todos los pájaros de la selva. El primero que llegó fue Dziú, un pájaro de ojos cafés y plumas de colores. Se acomodaba en una rama y llegó el Toh, un pájaro negro que su belleza era su cola larga de plumas de colores. Al frente se instaló Toh, donde pudieran verlo bien. Poco a poco llegaban las demás aves. Chaac les dijo; les mande llamar porque necesito un encargo y de él depende la existencia de la vida. Pronto quemaré la selva y ustedes salven las semillas de todas las plantas, esa es la única manera de sembrarlas otra vez para que mejore las cosechas.

Váyanse pronto el fuego va a comenzar.

Cuando el Señor de la Lluvia termino de hablar, Dziú pensó- Voy a buscar las semillas del maíz, creo que una muy importante para la vida. Mientras el pájaro Toh dijo, voy a salvar la semilla del maíz y todos me van a envidiar si yo la tengo primero. Los dos pájaros salieron, Toh se le atravesó a Dziú en su trayecto hasta lo empujó para llegar primero. Al Dziú no le importó pero muy decidido en su objetivo. El Toh voló rápido les llevaba ventaja a las demás aves. Ya mero llegaba a los campos y se sintió cansado, dijo, voy a reposar un rato, los demás están lejos. Se acostó en una vereda, solo iba a descansar un ratito y se durmió, despertó cuando empezó anochecer y no se dio cuenta que su cola quedó atravesada en el camino. Muchas aves que no podían volar pasaban por el lugar ( le pisotearon su cola) y como estaba bien dormido no escuchó nada, era de noche quedó bien aplastada su bella cola. Con los pisotones despertó y vió que su cola quedó pelona solo una plumita tenía. Pensó ir por la semilla del maíz, para que vean lo valiente que era y no se fijaran de su cola pelona. Las aves ya habían llegado a los cultivos, agarraban las que estaban cerca. El incendio era intenso ya habían salvado muchas, faltaba la del maíz. El Dziú volaba desesperado en busca de maizales, había mucho humo que no podía verlos. En eso llegó Toh y vio las enormes llamas, se fue se olvidó del maíz y tomo una semilla que no esté en peligro. Voló donde estaba los campos del tomate verde la candela no estaba fuerte por ahí, y salvó esas semillas. En cambió no le importó el fuego a Dziú se quemó un poco las alas pero encontró los maizales con mucha valentía tomó granos de maíz en su pico y se fue.

Toh, admiró a Dziú su esfuerzo y se acercó a felicitarlo, se dieron cuenta que ambos habían cambiado ya no era negro, Noh quedó verde como el tomate y Dziú quedó sus alas grises y ojos rojos, porque se acercó mucho al fuego. El Señor de la Lluvia, Chaac y las aves reconocieron la hazaña de Dziú y quisieron premiarlo. Toh avergonzado por su conducta, propuso que al Dziú se le diera un derecho especial. 

—  Que Dziú a partir de hoy, pueda poner sus huevos en cualquier nido de cualquier pájaro y cuidarlos como si fueran suyos. Las aves aceptaron, el Dziú ya no se preocupa por hacer ningún nido, solo lo elige. Los pájaros ven si acaso es el suyo el escogido y dispuestos a cumplir su promesa.

Rezumen y párrafos del Texto Leyendas Mayas. Serie: literatura infantil. 

Autor: Elsy Alonzo

Aficionada a la lectura y escritura en especial a temas de leyendas.

Fuentes de información

  1. www.maravillasdeyucatan.com