(21 2022) Leyenda maya. Un campesino que le iba muy mal, no tenía mujer, mala suerte en su milpa, como quien dice solo faltaba que lo “wuixe un perro” así que decidió invocar al Kizín (demonio).
Le dijo, que le daba su alma a cambio de siete deseos. Y como el diablo lo conocía sabía que era un hombre tranquilo y respetuoso el Kizín enseguida aceptó, (un alma de ese calibre no está mal) antes que se arrepintiera el campesino.
Su primer deseo, pidió mucho dinero. El segundo una buena salud. El tercero, “poder y que todos lo respetaran”. El cuarto. Que siempre tenga una buena cosecha para mucha comida. El quinto, quería salir cómodo en una buena carreta jalada por caballos y conocer todos los pueblos vecinos. El sexto, pidió mujeres hermosas junto a él. El séptimo deseo le pidió al Kizín que lavara los frijoles negros hasta que queden blancos y el diablo aceptó y lo comenzó hacer.
Cuenta la leyenda, que el kizin los lavaba, lavaba y lavaba, nunca cambiaron de color. Y perdió. Para que no vuelva a perder un alma, mandó hacer frijoles, blancos, rojos, amarillos, etc.
El Kizín o Cizín, es un personaje de la etnia Lacandón derivados de antiguas leyendas mayas. El infierno es regido por Kizín es como un purgatorio. E Kizín tiene la facultad de cambiar su aspecto físico cuando lo requiere.
Aficionada a la lectura y escritura en especial a temas de leyendas.