(23 2022) Leyenda maya. En los pueblos de Yucatán es común los pozos que sirve para toda las necesidades cotidianas de la vida. Esta historia se dice, que pasó por el año 1890 en un poblado cercano a Maní, pero ahora no existe porque ese lugar hicieron una carretera y los pocos pobladores que estaban cambiaron su domicilio al pueblo cercano.
Cuenta la leyenda, que había una casona en ese lugar, donde vivía una familia con sus dos hijos, niños de 9 y10 años, el padre era vaquero del lugar. La madre de los niños les decía que no entraran muy al monte por que se pueden perder. Los niños siempre jugaban y no se alejaban, pero un día vieron una línea de piedras como que alguien dejó ese camino y lo siguieron, llegaron a un pozo que tenía un cubo y su soga.
Como los chiquitos son ociosos, ellos bajaron el cubo al pozo, en ese momento oyeron que les gritaba alguien -tengo hambre- subieron el balde, vieron que había una milpa cerca y corrieron a traer unos vegetales, lo pusieron en el cubo y lo bajaron después, cuando jalaron el cubo traía dos monedas de oro y se fueron a su casa corriendo y cada uno se quedó con una moneda. Al siguiente día fueron al pozo pero esta vez llevaron un poco de comida con carne y lo mismo, bajaron el cubo con la comida y de regreso con otras monedas de oro.
El padre llegó ebrio a la casa y se acostó en su hamaca. Los niños estaban cerca de él y oía el tintineo de las monedas que jugaban, ese ruido le llamó la atención al señor y vio que tenían, se levantó y los niños le contaron. Sin avisar a su mujer, fueron los tres al pozo. El señor se bajó al pozo ayudado con la soga y el balde. Los chamacos empezaron a oír unos ruidos y gritos pero solo fue un momento, el papá no subía, los niños se fastidiaron y se fueron a su casa y se lo dijeron a la mamá ella se asustó y avisó a unos familiares para que la ayuden. Llegan al pozo, acechan y parece que ven la ropa del señor ensangrentada enredada a la soga del cubo, jalan y suben, el cubo llenó de monedas de oro y escuchan todos, una voz, gracias por la comida.
Se cuenta, que ellos desbaratan el brocal del pozo y lo tapan y desaparece, en ese lugar pasa la carretera de Teabo para Akil. Wuay está terrible esta leyenda.
Aficionada a la lectura y escritura en especial a temas de leyendas.