Huay Tamán: Brujo-Carnero, Leyenda Maya

(17 2021) Leyenda Maya, Chocholá Yucatán. Los campesinos entraron a la casa de los hechiceros y le pusieron mucha cal alrededor del cuello de las cabezas colgadas. Se cuenta, que en los tiempos antiguos habían brujos capaces de transformarse en animales. Cuando llegaba la noche se quitaban la cabeza y la colgaban en la soga de su hamaca, después daban volteretas para que le salga la otra cabeza de carnero.

Ya convertidos en Huay Tamán (brujo –carnero), salían por la parte de atrás, después de algunas horas de divertirse y asustar a las personas regresaban a su casa, daban volteretas y desaparecía la cabeza de carnero, descolgaban la cabeza de hombre que estaban en la hamacas y se la pegaban, dando brincos para acomodarla.

Había gente que les daba mucho miedo y quería matarlos, algunos los espiaban, vieron donde vivían y se atrevieron a entrar a la casa, era de noche encendieron velas para ver mejor cuando vieron las cabezas colgadas en las hamacas, salieron corriendo del susto.

Los campesinos llegaron con cal

Estos hombres regresaron preparados con cal, esto quema, se armaron de valor y se lo pusieron en el cuello de las cabezas colgadas para que no se lo puedan poner, otra vez los brujos. Los hombres los espiaban y se escondieron.

Llegaron y entraron de cuatro patas con la cabeza de carnero, dieron volteretas y la cabeza que tenían se fue, agarraron las que estaban en las hamacas dieron volteretas al revés para acomodarla, dieron brincos para ajustarla, la sorpresa fue, que se les caía al suelo su cabeza, las agarraban se las ponían otra ves y lo mismo volteretas al suelo otra ves, trataron de acomodarla mejor con más brincos nuevamente.

La cabeza no se les pegaba

Molestos empezaron a insultar porque la cabeza no se les quedaba en su cuerpo. Empezaron a maldecir y vieron que el sol ya iba a salir, solo pusieron su cabeza y la agarraron, se fueron corriendo para nunca más volver.

Por ahí corrió la voz en el pueblo y otros lugares todos se prepararon a tener cal en sus casas, así acabaron con muchos Huay Tamán, dicen que solo quedan pocos. Se cuidan para que los campesinos no sepan donde viven. Foto del internet.

Rezumen de un escrito que fue publicado en el Diario Por Esto el 23 de Sep, 2001.

Autor: Elsy Alonzo

Aficionada a la lectura y escritura en especial a temas de leyendas.

Fuentes de información

  1. www.pikist.com