(31 2022) Leyenda maya, Temax Yucatán. Se cuenta, que era una mujer mala, perversa, entraba al pueblo como si fuese una indigente, ropa y rostro sucio. Era una poderosa bruja, nada más caía la noche y todos entraban a sus casas. Todos los temaxenos dormían temprano por culpa de ella, por miedo. Esta señora pedía ayuda en las casas, era capaz de robar niños, animales y todo lo que veía a su alcance. Todo lo que se llevaba lo ponía dentro de su sabucán. Foto de Internet.
Con su rostro lleno de arrugas, cabello revuelto ninguna persona le abría la puerta, las casa estaban cerradas con tranca, se decía que era una bruja cínica, calculadora, dispuesta hacer maldades. Hacía que los jóvenes nocturnos entraran temprano a sus casas, algunos creían que ella no tenía esos poderes que comentaban, hasta que lo comprobaron, y decidieron mejor llegar temprano pues no querían morir en manos de Juana.
Se cuenta; que Juana se comía niños y que ella estaba en muchos lados a la vez, en el parque, en la plaza, cerca de la iglesia o a la salida del pueblo. Que se robó un niño, pero lo devolvió después, porque estaba llena, se había comido antes dos niños del pueblo vecino y como no lo podía cargar en su sabucán lo soltó.
Ella llegaba de tarde-noche, algunos vecinos la espiaban y vieron con terror que dio tres volteretas y se transformó en un gato. Tiempo después vieron que un chivo dio tres volantines y se convirtió en Juana La Catrina. Con frecuencia cuando la veían le tiraban piedras, se iba a las bancas de parque esperaba la media noche, sacaba de su sabucán su escoba y se iba volando.
Ahora los padres le dicen a los chamacos, si no te portas bien va a venir Juana la Catrina con su sabucán. Y los rateros de gallinas y pavos también dicen, se los llevó Juana la Catrina en su sabucán.
Temax en maya quiere decir, “lugar de monos”. Puedes visitar; La parroquia y ex convento de San Miguel de Arcángel del siglo XVII. Las parroquias de San José, Santa Bárbara, San Román y la Ermita del Siglo XVIII.
Visita, la hacienda Chenche de las Torres, su estilo demuestra la extravagancia de la casta de los propietarios. La hacienda fue modificada a una fortaleza medieval europea. En las paredes se observan escudos semejantes a los que fueron usados en Alemania e Inglaterra durante el Renacimiento. Proviene del siglo XVIII de la Época Colonial hacienda henequenera. Perteneció a los Condes de Miraflores, la última descendiente de la condesa Candelaria Peón y Peón se la vende a la familia Manzanilla. Ahora le pertenece a Isabella Kimermán.
Aficionada a la lectura y escritura en especial a temas de leyendas.