Los Tres Santos Reyes de Tizimín: Leyenda Maya

(12 2021) Leyenda Maya, Tizimín Yucatán. En la época de la colonia, cerca de Tizimín había un poblado llamado Kuenkal, en este lugar había un caballo de piedra que estaba embrujado, de día estaba como estatua, pero de noche era un demonio. Este animal se llamaba T´simín-Ka. De noche, al cobrar vida era muy rabioso, entraba a los solares de las viviendas en busca de animales ya sea puercos, plumíferos o vacunos, los agarraba a patadas o los aplastaba con su cuerpo. Al día siguiente, amanecía la mortandad en los patios.

Los del pueblo, ya sabían que era el caballo del demonio T´simín –Ka que hacía esa matanza, todos los indígenas cuando llegaba la noche se encerraban en sus casas con trancas, muertos de miedo.

Trajeron a los mejores brujos de los pueblos vecinos

Contrataron a los mejores hechiceros, hicieron rituales, conjuros, bailaron alrededor  del caballo de piedra, pedían que regrese al infierno, pero todo fue inútil, en ese momento cobró vida el animal, se pone de dos patas y avanza hacía a ellos para atacarlos, los patea y pisotea, estos corrieron y como venganza el caballo atacó y destruyó chozas, lastimando a las personas.

Los brujos no pudieron con el demonio, le tuvieron miedo a T´simín-Ka. A los indígenas no les quedó más remedio, en su desesperación, que ir a la iglesia a pedir a las deidades que habían traído los colonizadores para que los ayudaran, -ellos tenían que agarrarse de todo-. Todos del pueblo empezaron a ir a la iglesia y rezaban para pedir que ese animal desapareciera. A la semana por el camino a Kuenkal llegaban al pueblo tres hombres extraños con ropa rara, vestidos como reyes, la gente del pueblo los miraban, se imaginaron que sus rezos funcionaron, tres hechiceros llegaron para ayudarlos. Se sentaron, en unas piedras del camino donde asomaba T´simín-Ka

Llegó la media noche y se asomó T´simín-Ka, los tres brujos empezaron a rezar en un idioma extraño, el caballo a galope se acercaba a ellos, cuando estuvo junto a ellos cae muerto el animal, las piedras del caballo quedaron despedazadas.

Todo el pueblo salió a darles las gracias y vieron que los tres estaban rodeados de una luz, se estaban yendo montados en dos bestias desconocidas para ellos( un elefante y camello los mayas no los conocían) y un hermoso caballo blanco, estos se dirigían al cielo siguiendo una hermosa estrella.

Los pobladores levantaron un altar en honor a estos Tres Santos Reyes

Autor: Elsy Alonzo

Aficionada a la lectura y escritura en especial a temas de leyendas.

Fuentes de información

  1. www.lajornadamaya.mx